En octubre de 2018, la aerolínea “Ryanair” entró en una crisis reputacional de marca. Un pasajero no deseaba sentarse al lado de otra viajera de raza negra, por lo que comenzó a atacarle con insultos racistas. Después de un rato en el que la tripulación de Ryanair no se inmutó ante el alboroto, acabaron por reaccionar cambiando de sitio a la mujer en vez de al hombre. Este incidente desencadenó una crisis en la imagen de marca de Ryanair, sobre todo, a la influencia en redes sociales, que compartieron el vídeo denunciando a Ryanair por lo ocurrido. Incluso se popularizó el hashtag #ryanairracist en Twitter.
Esta noticia se popularizó, sobre todo, en los medios de comunicación internacionales como la “BBC”, “The Guardian”, “The New York Times”, “Washington Post” o la “NBC”. Sin embargo, la compañía aérea tan solo se encargó de publicar un comunicado en las diversas redes sociales como Twitter. En él, Ryanair asegura que no tiene constancia del vídeo grabado hasta el día siguiente, que desconocían el componente racista de la conversación y, por tanto, siguieron el procedimiento de discusión entre dos viajeros. Así pues, también afirman que desplazaron a la mujer a otro sitio del avión debido a que su hija viajaba en otra fila del avión.
Ryanair statement on racist video: pic.twitter.com/P7bbe4GykQ
— Ryanair (@Ryanair) October 26, 2018
Además, en el propio comunicado que distribuyó la aerolínea se incluye el testimonio de Robin Kiely, director de Comunicación de Ryanair hasta septiembre de 2019. Klely pide disculpas en nombre de la compañía por la conducta que tuvo el hombre y que enviaron una carta a la víctima, así como también pide que los medios de comunicación que habían informado sobre el acontecimiento, dejaran actuar a la policía de Barcelona y de Essex.
El perfil del director de Comunicación de Ryanair era un hombre joven, de tan solo 31 años, cuyo objetivo principal era que Ryanair no solo tuviera un cliente, los pasajeros, sino también consideró muy importante en su paso por la empresa el contacto con los medios de comunicación. Prueba de ello, es que es el artífice de crear la página web para medios de comunicación de Ryanair.
Después del mensaje de Ryanair, los medios de comunicación dejaron de publicar información al respecto, pero los mensajes en contra de la ausencia de actuación de Ryanair seguían inundando las redes sociales. Estos seguían pidiendo la dimisión de los máximos responsables que permitieron el incidente y cursos a la tripulación para prevenir discusiones con tonos racistas en futuras ocasiones.
#ryanairracist . Ryanair have loss control of this situation. Their staff need retraining and their PR department need to be fired. They are just adding salt to this open wound. His "Apology" says he was trying to get to the window. pic.twitter.com/2QDcAoAH0R
— BLIE (@BLIE4) October 28, 2018
No obstante, la polémica se reavivó al mes siguiente debido a que el programa “Good Morning London” entrevistaba al hombre, que se pidió perdón por su comportamiento en el avión y que quiso dejar claro que él no era un racista. En unas semanas más, la opinión pública olvidó lo ocurrido con Ryanair, pero el director de Comunicación de Ryanair dejó su puesto en menos de 1 año después.
The man who racially abused an elderly black passenger onboard a Ryanair flight has apologised for his outburst, saying he is not a racist and blaming a fit of temper for the incident which went viral.— Good Morning Britain (@GMB) October 26, 2018