En primer lugar, cabe destacar que el número de televisores ha visto una reducción en 2021 comparado con el dato más alejado en el tiempo, 2005. Es cierto que esta bajada es de un escaso 1%, pero el tipo de televisiones que se compran en el mercado son diferentes a las televisiones convencionales, puesto que desde 2015 la cantidad de Smart TV ha aumentado más de un 40%, más de un 50% en el caso de Smart TV con Internet durante el mismo período de tiempo. Por su parte, en cuanto a los teléfonos móviles es necesario resaltar que el número de teléfonos fijos ha caído en picado desde 2005, mientras que la cifra de teléfonos móviles ha aumentado más de un 15%. De hecho, un 18% más de usuarios confiesan tener solo teléfono móvil, prescindiendo del teléfono fijo.
En segundo
lugar, más de un 70% de los usuarios de televisores tienden a utilizar más su dispositivo
por la noche, entre las 20:00 y las 4:00. Esto da idea de que la competencia más
feroz por la atención de los espectadores se centra en la noche entre los
canales de pago y los canales abiertos convencionales. Dentro de estos últimos,
los canales de televisión más vistos (TVE, Antena 3 o Telecinco) llevan
experimentando un acusado descenso de sus audiencias. Mientras que en 2005, Antena
3 cosechaba el 41,1% de audiencia, 16 años más tarde, la cadena ha visto reducida
su audiencia hasta llegar al 28,7%. Esto se debe particularmente a que cada vez
menos jóvenes ven el televisor en comparación con sus padres: los primeros
tienen un escaso 6% mientras que con sus padres (de 40 a 55 años) asciende al
17% de media. Lo mismo sucede con la radio y la prensa escrita, que ha visto un
descenso acusado de sus audiencias y un desinterés por parte de la población
más joven.
Entonces cabe
preguntarse: ¿Estos jóvenes a qué dedican su tiempo libre y ocio? Pues
básicamente a la mismo que sus padres cuando fueron jóvenes, pero los hábitos
de consumo han cambiado. La llegada de las plataformas de streaming a través de
Internet reina en el ocio de los jóvenes. Prueba de ello es que en 2005,
dedicaban un consumo diario de 27 minutos al día. En 2021, esta cifra se ha
multiplicado un 700% hasta llegar a 215 minutos al día, es decir, más de 3
horas y media diarios. La plataforma de streaming líder, Netflix, ha
experimentado una subida del 46% en tan solo 4 años, Prime Video un 31% y HBO
un 14%.
Teniendo en cuenta
todos los datos anteriores, los medios de comunicación deberían apostar por un
servicio de streaming, donde sea el usuario quien decida cuándo y dónde consumir
los contenidos. Por otro lado, no se puede obviar la mayor presencia del teléfono
móvil a la hora de consumir productos audiovisuales, por lo que estos servicios
deben estar adaptados al formato del teléfono móvil además. Por último, destinar
una gran inversión en ello debido a que es el futuro de los medios de comunicación
y, de no adaptarse a estos cambios, no sobrevivirán. La tendencia apunta a que
a finales de 2022 las plataformas de streaming estarán más implantadas en los
consumidores que las televisiones de pago o incluso las convencionales.
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